Los hermanos Escribano han vendido mediante una colocación acelerada su paquete accionarial del 14,3% en Indra, que los colocaba como los segundos accionistas después de la SEPI. El objetivo es dar garantías a la sociedad estatal de que no superarán su participación en la firma y así desbloquear la deseada fusión entre EM&E e Indra.