La ausencia de los empleados a su trabajo por motivos médicos se ha convertido en la principal preocupación de los empresarios en los últimos años. A pesar de que en las negociaciones se han presentado varias iniciativas con el objetivo de disminuir su incidencia, el problema del absentismo no termina de atajarse y las faltas al trabajo por este motivo siguen al alza. Uno de los acuerdos más ambiciosos, para tratar de optimizar la gestión de los procesos de incapacidad temporal, data ya de 2024. Su objetivo radica en que las comunidades autónomas y las mutuas, auspiciadas por el Gobierno central, puedan suscribir acuerdos para "ceder" a las entidades colaboradoras de la Seguridad Social la gestión de los diagnósticos y tratamientos de traumatología. Hasta el momento, pese al tiempo transcurrido, esta iniciativa no termina de despegar y solo cinco de ellas (Cataluña, Baleares, Asturias, Castilla-La Mancha y Cantabria) han suscrito el acuerdo, seis si se cuenta a Ceuta y Melilla, que comparten protocolo.
Los tres primeros convenios se firmaron el verano de 2025. Baleares fue la primera en suscribirlo, en el mes de junio, la siguió Cataluña en julio y, finalmente, Asturias se sumó en el mes de agosto. Desde el octavo mes de 2025, ninguna autonomía había llegado a un acuerdo hasta el pasado mes de marzo, cuando el Boletín Oficial del Estado (BOE) publicó el día 16 el acuerdo con Castilla-La Mancha y el día 31 se publicó el pacto con Cantabria.
Según ha podido saber elEconomista.es la región de Galicia está valorando la posibilidad de unirse a este acuerdo, por lo que sería la sexta región en unirse si el pacto llega a suscribirse.
No obstante, aunque las autonomías firmen el acuerdo con las mutuas, el proceso para asumir la gestión es lento, ya que en un primer lugar los sistemas de salud de cada región y las entidades colaboradoras de la Seguridad Sociañl deben desarrollar sistemas informáticos compatibles para poder compartir el historial clínico de los pacientes entre ellas.
Por el momento, en ninguna de las comunidades autónomas las mutuas han comenzado a gestionar diagnósticos y tratamientos de traumatología, aunque desde la Asociación de Mutuas de Accidentes de Trabajo (AMAT) confían que en Cataluña y Baleares puedan comenzar a hacerlo este año.
Esto se debe a que al ser dos de las tres primeras comunidades autónomas que firmaron el acuerdo, los ensayos para enlazar los sistemas informáticos están más avanzados, lo que les podría permitir a las mutuas asumir la gestión de los procesos traumatológicos antes de finalizar el año.
Y es que, las ausencias por motivos médicos es uno de los problemas que más urge poner solución a la patronal ya que estas faltas al trabajo siguen al alza. De hecho, una de las regiones firmantes del acuerdo, Cataluña, es la que lidera en lista de espera en la especialidad de traumatología después de haberse incrementado un 8,4% en el último año, pasando de 43.648 personas en junio de 2024 a 47.311 en junio de 2025 –últimos datos disponibles–. A esta le sigue Andalucía que, a pesar de que las listas de espera en la región en traumatología se han disminuido un 12,5% en el periodo analizado, todavía son 42.773 personas las que esperan una consulta. De las regiones que ya cuentan con un pacto con las mutuas para que asuman la gestión de estos procesos médicos, solo Ceuta, Asturias y Castilla-La Mancha y Cantabria han logrado disminuir el número de personas a la espera de una cita médica; mientras que en Cataluña, Baleares (un 30,6% más),y Melilla (han crecido un 26,7%) se han incrementado.
Origen del acuerdo
La puesta en marcha de esta colaboración público privada tendrá lugar por tanto más de tres años después desde que se sentaran las bases para ello. CEOE, Ceyme, CCOO y UGT incluyeron este aspecto dentro del V Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva (AENC) que cerraron en mayo de 2023.
En este pacto, con el que guían las negociaciones de convenios en todo el país, la patronal y los sindicatos llegaron a un primer consenso para contar con los recursos de las mutuas para tratar las lesiones musculoesqueléticas, si así lo quería el trabajador.
"Las organizaciones firmantes de este Acuerdo consideramos que el aprovechamiento de los recursos de las Mutuas colaboradoras de la Seguridad Social contribuye al objetivo de mejorar los tiempos de espera, la atención sanitaria de las personas trabajadoras y la recuperación de su salud, así como a reducir la lista de espera en el Sistema público. Al objeto de cumplir esta finalidad, las Organizaciones signatarias instamos a las administraciones con competencias en la materia a desarrollar convenios con dichas Mutuas, encaminados a realizar pruebas diagnósticas y tratamientos terapéuticos y rehabilitadores en procesos de IT por contingencias comunes de origen traumatológico", recogía el texto firmado por el diálogo social en el año 2023 y que fue el precursor de este acuerdo.
Un año más tarde, en septiembre de 2024, Gobierno, patronal y sindicatos escenificaron la firma del pacto que recogía medidas para mejorar la gestión de la incapacidad temporal y favorecer la recuperación de los trabajadores a través del impulso de los medios asistenciales de las mutuas colaboradoras en los procesos traumatológicos acelerando los diagnósticos y tratamientos.
Negociación sobre las bajas
El ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones reanudó a finales de abril las conversaciones sobre las bajas laborales en el diálogo social (CCOO, UGT y CEOE) después de corregir el recorte excesivo a la pensión máxima de las personas que se habían jubilado anticipadamente desde enero y aceptar el desbloqueo de la jubilación parcial del personal laboral, que deberá someter a votación en el Congreso en un real decreto-ley en el que prevé incluir cambios sobre las bajas laborales.
El Ejecutivo quiere aprovechar esta legislación para incluir cambios con rango de ley respecto a las bajas por incapacidad temporal que habían centrado las conversaciones de esta negociación. Entre los cambios se incluye la reincorporación progresiva al trabajo tras la situación de incapacidad temporal para pacientes oncológicos y que las personas pluriempleadas puedan estar en situación de baja laboral en solo uno de sus trabajos.
En la negociación con el ministerio que encabeza Elma Saiz se estudia la posibilidad de que las mutuas colaboradoras con la Seguridad Social puedan formular, en procesos de Incapacidad Temporal por Contingencias Comunes (ITCC), propuestas de alta médica. Aunque el borrador recoge que será el Instituto Nacional de la Seguridad Social será la única autoridad competente para emitir el alta médica a los trabajadores.
La incidencia de las bajas laborales crece casi un 60% entre los jóvenes
La incidencia de la incapacidad temporal por contingencias comunes –frecuencia con la que se producen nuevos procesos de baja– entre los años 2018 y 2024 ha crecido con mayor intensidad entre los trabajadores más jóvenes (de entre 16 y 24 años). Concretamente, entre los seis años analizados, la incidencia entre los junior se ha incrementado un 59,4% en procesos de más de 15 días. Por su parte, el aumento de las recaídas entre los más mayores (entre 55 y 64 años) ha crecido un 31,9% en el periodo analizado.
Por días, la incidencia en procesos de IT por contingencias comunes de más de 15 días ha crecido un 24,8% por el aumento de los procesos de entre 16 y 90 días (se han alzado un 11,6%). Por su parte, los de entre 91 y 365 días han crecido un 8,9% y los de 365 días un 5,4%.