Banco Sabadell aprovecha el arranque del año para adelantar deberes y mejorar su eficiencia en el futuro, aun castigando la cuenta. Su beneficio neto bajó un 29,1%, hasta situarse en 347 millones de euros entre enero y marzo, después de cargar 55 millones de golpe para costear un plan de prejubilaciones puesto en marcha en España retomando un proceso que quedó parado en 2024 por la opa de BBVA.
El coste total del ajuste en personal, que algunos sindicatos han cifrado en unos 300 profesionales, comprometerá 90 millones en todo el año, con la previsión de economizar 40 millones cada ejercicio a partir de 2027, de los que este año ahorraría ya un tercio. Pese el impacto, la entidad ratificó sus objetivos de rentabilidad y de remuneración al accionista.
La entidad congeló los planes de retiro voluntarios habituales para contar con toda la fuerza laboral de cara a los exigentes esfuerzos asumido para frustrar una opa donde el dividendo creciente se convirtió en una de sus mayores armas para desarmar la oferta de BBVA -y por debajo, la captación de negocio y generación de beneficios-.
A pesar del revés en resultados por el cargo extraordinario, el banco confirmó este martes sus objetivos financieros y que destinará 6.450 millones a remunerar al accionista entre 2025 y 2027. "Nuestro perfil de riesgo es bueno, somos capaces trimestre a trimestre de generar capital orgánicamente mientras crecemos en volúmenes, y nuestra capacidad de ejecución y entrega se mantiene intacta. Por ello, mantenemos nuestras previsiones de rentabilidad para este ejercicio y para el final del plan estratégico, y el compromiso de remuneración a los accionistas", explicó César González-Bueno, que mañana cederá el timón de la entidad como consejero delegado a Marc Armengol tras la junta de accionistas. "El modelo funciona, la franquicia va bien, y hay una estrategia clara y potente", remarcó, poniendo en valor el "extraordinario proceso de transformación" acometido por el banco vallesano y sienta las bases para su nueva etapa.
El director financiero, Sergio Palavecino, puso foco en el "sólido" balance y el crecimiento "robusto y sano", que ofrece "unas muy buenas perspectivas". "Todo ello refuerza el mensaje positivo para el mercado y los accionistas, con los que la entidad mantiene su objetivo de alcanzar una rentabilidad del 16% en 2027", especificó.
Hasta marzo, la rentabilidad sobre patrimonio tangible recurrente se situó en el 14,1% (RoTE), sin incluir los cargos extraordinarios ni TSB, que hasta marzo agrega 63 millones al beneficio del grupo, un 33,4% menos. La cuenta soporta un extraordinario adicional de 14 millones brutos por la cobertura de la libra vinculada a la venta de la filial británica.
La cuenta se asienta en un pujante negocio en España, donde el banco destacó que crece "en todos los segmentos", pero también en México y Miami. Una clave determinante para ganar la contienda a BBVA en la opa hostil fue la venta del británico TSB a Banco Santander, recién ejecutada, que concentrará ahora la estrategia en España donde el banco muestra un dinámico crecimiento.
La cartera crediticia aumentó un 5,6% interanual y alcanzó los 121.587 millones de euros sin incluir en el perímetro a TSB. En España aumentó un 4,1% el saldo vivo en hipotecas, hasta 39.800 millones; un 14,8% en financiación al consumo, que agrega otros 5.500 millones a la cartera; y un 2,1% en empresas, con un volumen de 44.800 millones.
En recursos con clientes e igualmente sacando ya de la ecuación al TSB, aumentó un 5,9% interanual el volumen, hasta 184.768 millones. El negocio dentro de balance como en cuentas a la vista aumentó un 4,3%, y el 10,4% fuera de balance, como fondos de inversión o seguros.
Sin embargo, el margen de intereses retrocedió aún un 3,5% por el ajuste de los precios en la cartera crediticia por la bajada de tipos y que este año el primer trimestre haya sido más corto. La previsión del banco es que ha tocado suelo y se vea una mejora progresiva, hasta cerrar el año con un aumento superior al 1% en la rúbrica. También cae un 2,2% la partida de comisiones por la menor contribución de las asociadas a servicios. El margen bruto se redujo a su vez un 6,8%, hasta 1.195 millones de euros.
En la parte baja de la cuenta soporta un incremento del 13,4% en el total de costes, acelerado por la partida para prejubilaciones, y aumentó un 4,6% las provisiones aunque la ratio de morosidad bajó del 2,65 al 2,55% sin TSB. Dicho esfuerzo eleva la tasa de cobertura de saneamientos desde el 69 al 71% sobre activos improductivos.
En paralelo, la entidad escaló su capital de máxima calidad CET1 al 13,2%. Supone una generación de 32 puntos básicos de capital en el trimestre, y elevar la ratio en 7 puntos básicos tras absorber los costes extraordinarios del plan de prejubilaciones y descontar el 60% de pay out (distribución de resultados al accionistas).