Industria

Acerinox sigue estudiando sacar a bolsa su negocio en EEUU y espera sumar 500 millones más de ebitda

  • La compañía apuesta por aceros de alto valor y diversificarse en sectores como la defensa para crecer
  • Estudia sacar a bolsa su negocio en EEUU, donde creen que los inversores les valorarían mejor
  • Registra pérdidas de 40 millones pero mantiene el dividendo y confía en su fortaleza financiera para crecer

A pesar del estancamiento actual del sector siderúrgico y de la incertidumbre geopolítica, Acerinox considera que está bien posicionada para crecer en los próximos años gracias a su apuesta por los aceros inoxidables de alto valor añadido, su salto a nuevos sectores como la defensa y su fortaleza financiera. Así lo han asegurado este lunes el presidente de la compañía, Carlos Ortega, y el consejero delegado, Bernardo Velázquez, en un encuentro con los medios de comunicación previo a la junta general de accionistas que se celebra este miércoles 6 de mayo en el que han presentado su "visión" para generar 500 millones extra de ebitda.

La compra de la estadounidense Haynes en 2024 por unos 740 millones de euros reforzó a Acerinox en aleaciones de alto rendimiento, un movimiento que les ha permitido posicionarse en varios de los sectores en auge a nivel mundial. Por ejemplo, en aeroespacial y defensa, utilizando estos materiales para fabricar turbinas capaces de soportar temperaturas muy altas. Unas turbinas que también pueden usarse para generar energía líquida, clave en otros negocios como los centros de datos.

Con ese músculo esperan conseguir un impulso importante, sobre todo en el mercado americano. "Hemos tenido un pequeño desfase porque había mucho stock en el país del producto que fabricamos nosotros para la industria aeroespacial, por eso no hemos visto mucho aumento de pedidos hasta los dos últimos meses, en los que ya se ha visto que está cambiando sensiblemente la situación. Pero ha sido un acierto para nosotros esta diversificación porque no solo tenemos más peso en aleaciones especiales, sino que además lo añadimos al mercado de Estados Unidos y en un sector en el que no estábamos", enfatizó Velázquez.

La apuesta por EE. UU., donde la empresa española ya obtiene más de la mitad de sus ingresos, es clara. Tras comprar Haynes, Acerinox comprometió una inversión de 154 millones de euros hasta 2028, así como otra de 249 millones entre 2023 y 2026 en NAS (North American Stainless). Tal es la relevancia del perímetro estadounidense que la dirección de la compañía ha confirmado que sigue analizando diversas alternativas estratégicas, entre las que se incluye la posibilidad de sacar a bolsa su negocio en dicho país. Una idea a la que llevan tiempo dándole vueltas.

Según Ortega, esta opción sería interesante debido a que los inversores americanos suelen otorgar múltiplos de valoración superiores a los europeos, reflejando mejor las fortalezas y capacidades de una compañía de estas características. "Hoy por hoy la bolsa americana es mucho más profunda y hay más liquidez, y los inversores nos valoran mejor, aquí en Europa no parecen verlo tanto", destacó el presidente, que no obstante afirmó que no se han fijado plazos para tomar una decisión al respecto y que no es la única opción que manejan.

Un sector estancado

Esta ambición estratégica contrasta con un panorama sectorial actual que se define por el estancamiento y la incertidumbre. Tras años de demanda plana, el inicio del presente ejercicio ha mostrado una caída de la demanda aparente del 11% en Estados Unidos y del 7% en Europa. "En los últimos años el consumo estaba deprimido, y han llegado montones de importaciones muy baratas, a precios de dumping, normalmente por debajo de coste y sin hacer un juego limpio, como hacemos nosotros. Y en esas circunstancias los precios han caído a niveles históricamente bajos y han hecho que toda la industria europea perdiera. Esto debe cambiar radicalmente", señaló Velázquez.

Sin embargo, la implementación del Mecanismo de Ajuste de Carbono en Frontera (CBAM) y la complejidad burocrática asociada han provocado un desplome del 42% en las importaciones hacia Europa en lo que va de año. A esto se sumarán nuevas medidas de salvaguardia para el acero, que previsiblemente entrarán en vigor a partir del 1 de julio, lo que debería permitir que el mercado europeo comience a normalizarse y a "respirar" tras alcanzar niveles de penetración de importaciones del 24% el año pasado, que ahora han bajado hasta el 10%.

500 millones de EBITDA extra

De cara al futuro, Acerinox se ha marcado el objetivo de añadir 500 millones de euros adicionales a su EBITDA, que fue de 422 millones en 2025. Este incremento provendrá de tres vías principales: 300 millones de euros derivados del crecimiento orgánico y las inversiones en activos, 68 millones de euros procedentes de las sinergias tras la integración de Haynes, y 120 millones de euros resultantes del plan de excelencia operativa.

Con estas medidas, la compañía aspira a apuntalar su crecimiento, aunque siempre con un ojo puesto en el panorama geopolítico internacional. En ese sentido, desde la directiva consideran que están sorteando "muy bien" el conflicto de Irán, a pesar de que generó un impacto en el EBITDA de -2 millones de euros en el primer trimestre, y la empresa espera "un mayor impacto" en el segundo si continúa el conflicto. Cualquier noticia de acuerdo de paz, tanto en Irán como en Ucrania, podría "empujar" hacia arriba al sector.

En 2025 Acerinox reportó ingresos un 7% superiores al ejercicio previo y un flujo de caja operativo de 455 millones, aunque registró pérdidas netas de 40 millones de euros por ajustes extraordinarios. A pesar de ello, mantiene un reparto de 155 millones de dividendo, el equivalente a 0,62 euros por acción.

WhatsAppFacebookTwitterLinkedinBeloudBluesky