Los empresarios celebran el impulso que el Gobierno de Sheinbaum busca para sus inversiones
El debate sobre el crecimiento de México marca la reunión del Consejo de las Américas en Ciudad de México
Los empresarios en México reconocen que el Gobierno mexicano -al fin- ha escuchado una buena parte de sus demandas. Apenas 24 horas después de que la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, firmara un decreto para autorizar inversiones mixtas y privadas en los próximos 90 días, los miembros del Consejo de las Américas se han reunido en Ciudad de México para hacer un balance del panorama al que el sector privado se enfrenta en la segunda economía de América Latina. El consenso apunta a que la Administración de Sheinbaum ha intervenido en los aspectos sensibles para la iniciativa privada y que los próximos meses traerán mayores certezas al sector económico.
“La presidenta Sheinbaum escuchó al sector privado y sus preocupaciones en varios asuntos e hizo algunos cambios y eso me parece muy positivo”, ha explicado a EL PAÍS Susan Segal, presidenta del Consejo de las Américas (COA, por sus siglas en inglés). Entre los aspectos que los empresarios han señalado al Gobierno mexicano como nudos fundamentales están los trámites del SAT, la agencia tributaria; el acceso a la energía para sus emprendimientos; las inversiones mixtas y su apertura al sector privado; y la disposición de agua para algunos sectores.
La economía mexicana se encuentra en un momento de estancamiento –el PIB del primer trimestre de 2026 cayó un 0,8%– que se ha visto afectado por las medidas arancelarias impuestas por el Gobierno de Donald Trump a sectores clave, así como por la incertidumbre por la revisión del tratado de libre comercio con Estados Unidos y Canadá (TMEC) y la guerra en Oriente Medio. La Administración de Sheinbaum ha trabajado en los últimos meses en comprender y actuar sobre un panorama en el que las inversiones se encontraban congeladas y sin visos de crecimiento.
José Medina Mora, presidente del Consejo Coordinador Empresarial, ha señalado que la patronal pidió la revisión de los trámites con el Sistema de Administración Tributaria (SAT) y que, en las últimas semanas, la Hacienda mexicana ha ajustado los criterios con los que se miran las cuentas de las empresas que operan en el país. Medina Mora ha insistido en que México es el mejor país para invertir en América Latina, ya que las condiciones necesarias para hacerlo con éxito están dadas. “Para invertir tiene que haber certeza jurídica, seguridad, infraestructura y agua”, ha resumido. Por su parte, Altagracia Gómez, coordinadora del Consejo Asesor Empresarial del Gobierno mexicano, ha insistido en que la confianza entre la empresa y el Estado se ha ido fortaleciendo en las últimas semanas. “El Gobierno también asume su responsabilidad de palanca de desarrollo económico”, ha añadido.
La relación entre los empresarios y el Gobierno se vio afectada durante el mandato de Andrés Manuel López Obrador (2018-2024), cuando el entonces presidente canceló las obras de un nuevo aeropuerto para Ciudad de México y los inversionistas comenzaron a retirar sus proyectos en el país. Sheinbaum, en cambio, ha dedicado los primeros meses de su Administración a reconstruir los puentes rotos. A su despacho en Palacio Nacional llegan directivos a contarle sus planes de inversión casi todas las semanas. Además, ha organizados diversas reuniones con prominentes empresarios y cámaras que agrupan sectores relevantes para la economía mexicana. “Tenemos una presidenta muy ejecutiva, muy clara, que tienen una forma de hacer las cosas que me genera optimismo”, ha destacado Antonio del Valle, presidente del Consejo de Administración del Grupo Kaluz.
México, Estados Unidos y Canadá tienen como fecha objetivo para la revisión del TMEC el próximo 1 de julio. Aunque las negociaciones ya están en marcha, el sector empresarial estima que no será ese día cuando se firme un acuerdo definitivo, sino que los gobiernos de los tres países presentarán los resultados de las mesas de negociación hasta ese punto, pero que a partir de allí se verá un horizonte positivo orientado hacia el futuro comercial de América del Norte. “Nos urge como región mirar al futuro. Hemos visto un esfuerzo de parte de los políticos, pero necesitamos un plan de parte de los tres países”, ha mencionado Shauna Hemingway, asesora en México del Consejo Empresarial de Canadá. Esta semana, un grupo de empresarios mexicanos viajará a Canadá para valorar las oportunidades que tienen en ese país para ampliar sus negocios. Sus pares canadienses viajaron a México en febrero, lo que les permitió valorar en terreno sus planes de inversión.
La prueba de fuego para la economía mexicana vendrá después del verano cuando hayan quedado disipadas las dudas sobre el futuro del TMEC y las primeras cifras de las nuevas inversiones, aceleradas por el Gobierno, se reflejen en las estimaciones estadísticas. “Soy muy optimista con México. El país tiene una buena ubicación, energía, personas talentosas, el tratado de libre comercio -que seguirá-, minerales estratégicos, agricultura, lo tiene todo”, ha asegurado Segal, presidenta del COA. Aunque el escenario económico no es perfecto, los empresarios han reconocido que existen las condiciones necesarias para invertir en México, además han detectado sectores que podrían impulsar el crecimiento como la atención al problema del empleo informal –que supera al 50% de la población económicamente activa– y un empujón al desarrollo de las pequeñas y medianas empresas (pymes).