La Guardia Civil vincula el alijo récord de cocaína con la Mocro Maffia y el fugitivo holandés Jos ‘El Gordito’
Las autoridades de Países Bajos sitúan al narco Joseph Johannes Leijdekkers en Sierra Leona, país desde el que partió el mercante con la droga
Detrás del alijo de decenas de toneladas de cocaína que la Guardia Civil interceptó el pasado viernes en la bodega de un carguero en alta mar se encuentran la temida Mocro Maffia y un narcotraficante conocido como Jos El Gordito, uno de los fugitivos más buscados de Países Bajos, según confirman a EL PAÍS fuentes cercanas a la investigación. El buque Arconian, en el que viajaba una cantidad de droga ya catalogada como “récord” por las fuerzas de seguridad, partió de Sierra Leona, un país en el que se sitúa desde hace dos años a Joseph Johannes Leijdekkers, el delincuente que se esconde detrás del alias en neerlandés Bolle, que puede traducirse como El Gordito.
Este fugitivo holandés, de 34 años, está considerado por su país como “uno de los principales actores del tráfico internacional de cocaína” y la justicia de Países Bajos le reclama para que cumpla una condena de 24 años de prisión por su implicación en varios alijos de droga intervenidos que suman más de 7.000 kilos, un robo a mano armada de una partida de cocaína en Finlandia y por ordenar un asesinato por el que iba a pagar 200.000 euros a un sicario. Hasta ahora, las autoridades del país africano se han negado a extraditarlo a pesar de las reiteradas peticiones de las autoridades holandesas, según ha publicado el diario holandés The Telegraaf. Jos El Gordito es pareja de la hija del presidente de Sierra Leona, Maada Bio, según coinciden varias fuentes conocedoras de las pesquisas consultadas por este diario.
El carguero llegó este domingo al puerto de Las Palmas de Gran Canaria con una cantidad de droga que todavía no se ha cuantificado oficialmente, pero que fuentes conocedoras de las pesquisas consideran récord de aprehensiones. Las primeras estimaciones, a falta del pesaje judicial, indicaban que el mercante podía transportar más de 30 toneladas de cocaína, lo que supera cualquier alijo anterior aprehendido en la lucha contra el narcotráfico no solo en España.
Una partida de droga de tales dimensiones suele estar vinculada a varias organizaciones, ya que tanto su compra como el transporte suponen un desembolso millonario. La Mocro Maffia ―una estructura criminal asentada en Países Bajos cuyos integrantes son principalmente de origen magrebí y que ha llegado a desafiar al Estado con amenazas a la princesa Amalia de Orange― es una red de clanes altamente violentos que controla gran parte de la entrada de cocaína a Europa, especialmente a través de los puertos más activos de Países Bajos y Bélgica, como Róterdam y Amberes. Estas organizaciones son capaces de vigilar el envío de droga en origen, pero también tienen miembros instalados en países de origen y de tránsito. El fiscal antimafia italiano, Giovanni Melillo, advirtió en una entrevista con EL PAÍS, el pasado octubre, que África Occidental, zona en la que se encuentra Sierra Leona, estaba “completamente trastornada por procesos de desestabilización política originados por el narcotráfico”.
El Arconian partió precisamente del puerto de Freetown, la capital de este país africano, el 22 de abril y su destino final era Bengasi, en Libia. Navegaba bajo bandera de Comoras, un archipiélago del sudeste de África situado frente a las costas de Mozambique que ofrece una legislación laxa que es aprovechada por los armadores. Fue interceptado frente a la costa de Dajla (la antigua Villa Cisneros), una ciudad del Sáhara Occidental. La operación, dirigida por la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil, ha movilizado a agentes especializados en situaciones de alto riesgo, como la Unidad Especial de Intervención (UEI), cuyos agentes se encargaron de realizar la entrada y el aseguramiento del barco. La droga, oculta tras una pared soldada, estaba custodiada por seis vigilantes armados.
Las últimas referencias policiales sobre Leijdekkers, actualizadas en julio de 2025, avisaban de que habían recibido informaciones sobre el fugitivo que indicaban que su aspecto había cambiado y que era necesario un nuevo retrato robot. La página de Los más buscados de la UE, elaborada por la Agencia de la Unión Europea para la Cooperación Policial (Europol), traza su perfil ―1,82 metros de altura y ojos marrones― y ofrece una recompensa de 200.000 euros por información que conduzca a su arresto. Durante un tiempo se sospechó que podía ocultarse en Turquía.
Además del tráfico de drogas, le relacionan con el blanqueo de capitales a gran escala procedente del narcotráfico. Mensajes de plataformas encriptadas, como Sky-ECC, revelan su presunta participación en el tráfico internacional de cocaína y en el lavado de decenas de millones de euros y cientos de kilos de oro, probablemente obtenidos mediante narcotráfico. Durante la investigación criminal a gran escala que desmanteló esta plataforma en 2021, el equipo de investigación elaboró un expediente sobre la participación de Leijdekkers en la importación de grandes cantidades de cocaína a través de los puertos de Róterdam y Amberes. En uno de esos casos incluía amenazas y uso de la violencia.
Los mensajes de las plataformas encriptadas implican a Leijdekkers con la desaparición y la muerte de una mujer llamada Naima Jillal. Jillal desapareció el 20 de octubre de 2019 tras subirse a un coche en Ámsterdam. Durante mucho tiempo, no hubo rastro de ella hasta que se encontraron fotos en un teléfono incautado durante una operación policial. Según esas imágenes, es probable que sufriera torturas y ya no esté viva. En su mensaje solicitando la colaboración ciudadana, Europol alerta a las personas que puedan reconocerlo: “No se acerque a él, contacte con la Policía”.